Las recientes negociaciones de varios países latinoamericanos con potencias como China o Rusia llevan a hablar de una nueva configuración internacional en el escenario de las alianzas comerciales estratégicas.
En Latinoamérica, los índices de inseguridad ciudadana parecen desbordados. La protesta colectiva contra el crimen se va transformando en un factor de presión cada vez más activo para hacer reaccionar a los gobiernos frente al diario descuento de vidas humanas.
En países como Venezuela, Bolivia y Nicaragua, la violencia surge también como un instrumento más en la lucha política. A veces son los gobiernos los que recurren a la acción de las masas.
El reciente sondeo de Latinobarómetro, la prestigiosa encuestadora chilena, ha tomado en cuenta 18 países de la región y concluye que los latinoamericanos se mantienen apegados al ideario democrático aunque su realización siga aún distante.
Brasil cuenta con abundantes materias primas, atrae inversiones y tiene una buena capacidad de exportación. Pero muchas empresas afirman que no logran cubrir los puestos que necesitan para seguir creciendo.