La película triunfadora en los Globos de Oro y candidata a diez Oscars es una poderosa cinta, moderna y clásica a la vez, que hubiera entusiasmado al mismo Dickens.
La película, entre la fábula y la utopía, no logra dar vida y emoción auténticas a unos diálogos librescos enmarcados en situaciones con frecuencia irreales.
Brad y Kate son una pareja feliz, no están casados y tienen miedo al matrimonio. Para celebrar la Navidad ellos huyen de la familia y se van cada año a un lugar exótico. Película floja con un planteamiento clásico y navideño, un mensaje positivo, y un guión sin sustancia.
El director chino de In the Mood for Love se ha marchado a Estados Unidos para rodar otra interesante aunque no tan lograda película sobre los amores defraudados.
El director de Moulin Rouge hace una película “como las de antes”. De larga duración, con trama “bigger than life”, en un marco de proporciones épicas, y contenedora de una apasionada historia romántica.
Esta pequeña y emotiva película va por libre y sin complejos, y dice alto y claro cosas sobre el influjo benéfico de la familia, la defensa de la vida del no nacido y la belleza de la fe cristiana.