La nueva joya de Pixar combina aventura, humor, una historia de amor entrañable y una preciosa relación entre el anciano protagonista, que no pudo tener hijos, y un chico que perdió al padre.
Los espectadores a los que costaba entrar en el exuberante mundo mitológico de Miyazaki encontrarán una de sus películas más accesibles, de una bella ingenuidad.
Candidato al Oscar, esta impactante cinta animada se asoma a los recuerdos fragmentarios de un grupo de soldados israelíes, 25 años después de su participación en la invasión del Líbano.
Supera a la primera entrega en animación y en guión, y aunque resulta un tanto convencional, es un divertido pasatiempo que gustará a un público muy amplio.