Divertida película que, con estética gótica y corazón infantil, reivindica la amistad y la autoaceptación a través de unos monstruos tan entrañables como miedosos.
Divertida secuela de animación que combina humor, acción y un ritmo trepidante. Aunque algo por debajo de la original, ofrece un entretenimiento familiar de calidad con guiños cinéfilos y una animación muy vistosa.