Las virtudes de esta durísima película sobre una adolescente que sufre crueles vejaciones en un hogar degradado del Bronx neoyorquino se ven muy mermadas por un artificioso ejercicio de corrección política que agita la bandera de la ideología de género.
Este duro thriller sobre un motín carcelario, obra de un crítico mallorquín trasmutado en director, es uno de los mejores títulos del cine español de 2009.
Una película bien dirigida e interpretada, con un guión muy discursivo para transmitir una imagen distorsionada de la confrontación entre paganismo y cristianismo.