Clint Eastwood retrata al primer director de FBI en una película en la que el guión no está a la altura del mismo realizador ni de los excelentes intérpretes, Leonardo Di Caprio y Naomi Watts.
Reitman y Cody vuelven a reunirse en una comedia amarga que disecciona con lucidez una generación, representada por Charlize Theron en el papel de divorciada empeñada en volver con su ex novio.
Una notable película de aventuras en el desierto, que no llega a la altura de Lawrence de Arabia, pero resulta entretenida, profunda y con una bella música.