Población
Matthew Connelly, profesor de la Universidad de Columbia, relata en su libro Fatal Misconception la historia del control de población, cuyas fuerzas impulsoras fueron la eugenesia y el control de la natalidad, este generalmente de matriz feminista.
El autor de The Population Bomb y otros libros apocalípticos sigue anunciando la catástrofe planetaria pese a que todas sus profecías anteriores han quedado incumplidas.
Aunque algunos siguen repitiendo el mantra malthusiano, la humanidad ha salido bien parada de la gran expansión demográfica del siglo XX, y ahora el peligro es el envejecimiento y descenso de la población.
The Economist
El control del agua es motivo más de cooperación que de conflictos entre países.
Contra las declaraciones de la viceministra de Planificación Familiar, su superior asegura que no se abandonará la política del hijo único hasta dentro de diez años por lo menos. Pero hay muestras de debate interno en el Partido en torno al asunto.
China estudia cambiar la política del hijo único y la India ayudará a las familias que tengan niñas.
Europa intenta impulsar con ayudas lo que EE.UU. consigue sin apoyos.
Le Monde
Francia es, junto con Irlanda, el país europeo de mayor fecundidad, lo que hace que dos tercios del crecimiento demográfico de la Unión Europea correspondan a Francia.
Moscú gastará más de 80 millones de euros para atraer a los más que pueda de los dos millones que emigraron a Alemania.

Los cambios demográficos y sociales de la familia en Europa van a tener también importantes consecuencias económicas, con repercusiones en los gastos en pensiones, sanidad, atención a personas dependientes...

Gary Becker, premio Nobel de economía en 1992, escribe en "The Wall Street Journal" (1 septiembre 2006) sobre los problemas que esperan a los países con baja natalidad.
En un artículo publicado en "Spiked", Frank Furedi observa cómo los promotores del control de población están reciclando sus argumentos para poner en relación el crecimiento demográfico y la amenaza de terrorismo.
¿Son culpables las mujeres de que no nazcan más niños? ¿Los varones? ¿O hay que buscar la causa en una mentalidad que quiere planificarlo todo, sin capacidad ni deseo de sorpresa, paralizada por el miedo a un futuro que no está en nuestras manos controlar? ¿Se trata sólo de dinero? Alemania busca desesperadamente respuestas. Los estudios demográficos y sociológicos compiten por encontrar alguna explicación satisfactoria a por qué la tasa de fecundidad es de sólo 1,37 hijos por mujer.

Contenido exclusivo para suscriptores de Aceprensa

Estás intentando acceder a una funcionalidad premium.

Si ya eres suscriptor conéctate a tu cuenta. Si aún no lo eres, disfruta de esta y otras ventajas suscribiéndote a Aceprensa.