La población es el principal recurso

Aunque algunos siguen repitiendo el mantra malthusiano, la humanidad ha salido bien parada de la gran expansión demográfica del siglo XX, dice Jeff Jacoby, comentarista del Boston Globe (18 y 22 junio 2008). No es extraño, explica, pues las personas son nuestro principal recurso. Por eso, ahora el peligro es el envejecimiento y descenso de la población.

Jacoby comienza mostrando con algunos ejemplos recientes que la “falacia malthusiana” sigue teniendo eco: una ONG californiana, el príncipe Felipe de Inglaterra en un nuevo documental, el Dalai Lama señalan el “exceso de población” como un problema muy grave al que atribuyen el actual encarecimiento de los alimentos y otros males.

“Como otros prejuicios, la creencia de que más población supone más misera resiste a las incontestables pruebas en contra. En los dos últimos siglos, el número de personas sobre la Tierra se ha multiplicado por casi siete, de 980 a 6.500 millones. Sin embargo, hoy los seres humanos, en conjunto, son más sanos y más ricos, viven más tiempo, están mejor alimentados y tienen más instrucción que nunca”. No se han producido las catástrofes predichas por Malthus ni por sus seguidores contemporáneos, como Ehrlich.

Esto muestra que “las personas no son nuestra mayor carga. Son nuestro mejor activo, la fuente de todo aquello de lo que depende el progreso humano: ambición, intuición, perseverancia, ingenio, imaginación, liderazgo, amor. Desde luego, con menos seres humanos habría menos bocas que alimentar. Pero habría también menos emprendedores, menos pioneros, menos solucionadores de problemas. Por eso lo que nos debería preocupar no es un aumento de población, sino el descenso que se avecina. Pues, como señala Phillip Longman, estudioso de demografía y economía en la New American Foundation: ‘En toda la historia, nunca hemos tenido prosperidad económica acompañada por despoblación’. Y la despoblación, nos guste o no, está a la vuelta de la esquina”.

A continuación Jacoby aporta numerosos datos sobre descenso de la fecundidad y envejecimiento demográfico en distintas partes del mundo. Menciona un nuevo documental titulado Demographic Winter: The Decline of Human Family. Recuerda lo que advierte el Nobel de Economía Gary Becker: que para el crecimiento económico nada es más necesario que el “capital humano”: “el conocimiento, las aptitudes y la experiencia de los hombres y mujeres”. “Por eso los baby booms suelen ser precursores de expansión económica”.

“Un mundo sin niños será un mundo más pobre: más gris, más solitario, menos creativo, menos confiado. Los niños son una gran bendición”.

Ver artículos originales: The coming population bust y A world without children.

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