En diversos países de Europa Central y del Este, los ex comunistas siguen gobernando o han vuelto al poder, reciclados como partidos socialistas. Por lo general, el apoyo que encuentran no es debido a la ideología -también ellos han abandonado el marxismo- sino a su experiencia de gobierno y a su conocimiento de los mecanismos del poder.
Viena.- El pasado 3 de marzo el IIASA (Instituto Internacional de Análisis de Sistemas Aplicados), con sede en Laxenburg (Austria), presentó en Viena el estudio "Escenarios demográficos alternativos para 20 países del Consejo de Europa, 1990-2050". El informe presentado por esta asociación no gubernamental, formada por científicos de doce países desarrollados, considera hasta nueve posibles variantes ("escenarios"), dependiendo de la evolución de tres factores: la natalidad, la mortalidad y las migraciones. Los resultados que se ofrecen aquí (ver cuadros) corresponden a la hipótesis media.
Subrayar la importancia de la familia dentro de un programa de gobierno parecía hasta hace poco un signo de conservadurismo. Pero las cosas están cambiando también en Italia, como refleja un artículo de Antonio Polito publicado en La Repubblica (Roma, 29-I-93). Incluso desde el punto de vista económico, tener más hijos se plantea hoy como una cuestión de solidaridad social.
En su tradicional discurso al cuerpo diplomático acreditado ante la Santa Sede, Juan Pablo II centró su atención sobre los riesgos del nacionalismo exacerbado. Traducimos algunos párrafos del discurso (L'Osservatore Romano, 16-I-94).
En una conferencia pronunciada durante el último congreso del Partido Conservador británico, celebrado en Blackpool en octubre pasado, el ministro del Tesoro, Michael Portillo, propugnó el fomento de la responsabilidad personal de los ciudadanos. Ofrecemos algunos párrafos de su intervención, publicada en Nueva Revista (Madrid, XII-93).
Distintos análisis resaltan que en Bosnia los combatientes se enzarzan cada vez más en la lucha, mientras la comunidad internacional se muestra falta de decisión e impotente. The Economist (20-XI-93) señala que la lógica de la guerra se impone y los tres bandos carecen de voluntad real de paz.