Vigorosa comedia, muy bien dirigida e interpretada, que muestra las dificultades del amor para afianzarse en una época sentimental y alérgica al compromiso.
El Woody Allen de siempre. Buen contador de historias, ingenioso en algunos recursos, divertido... pero también cínico y desesperanzado, a vueltas con el amor y el desamor, la felicidad y la desdicha, el sentido de la vida y la religión.
Agradable película sobre los primeros años de reinado de Victoria, que resalta los esfuerzos de la soberana para vivir según sus principios en un ambiente difícil e incluso hostil.
Sorprendente ganadora del León de oro en Venecia, esta película es demasiado irregular pero cuenta con una gran interpretación de un recuperado Mickey Rourke.