La larga conversación de dos jóvenes desconocidos le sirve al alemán Hans Weingartner para rodar una “road movie” romántica a la altura de “Antes del amanecer”.
En la pacífica localidad de Centerville pasa algo raro. Los animales se empiezan a comportar de forma extraña, las horas de luz solar cambian de forma impredecible y la luna vigila permanentemente desde el horizonte. Los científicos están preocupados y los informativos dan noticias desconcertantes. Y es que, una extraña invasión está a punto de suceder en la que los muertos ya no está muertos y se levantarán de sus tumbas. Los habitantes de Centerville, liderados por Ronald Peterson y Cliff Robertson, deberán detener esta amenaza y luchar para sobrevivir.
Stevie, un chico de 13 años que vive en el Los Ángeles de los años 90, pasa el verano lidiando con los problemas de su vida doméstica y divirtiéndose con su nuevo grupo de amigos, que ha conocido en una tienda de skate.
La cuarta entrega de “Toy Story” mantiene el altísimo nivel en que dejó a la serie, hace nueve años, la tercera película de la franquicia, tanto en la animación como en el guion.
Una nueva historia de los estudios Laika, con más luz y color, donde la amistad entre dos personajes, en principio, opuestos, juega un papel muy importante.
June es una niña optimista y alegre que un día descubre un parque de atracciones llamado "Wonderland" escondido en el bosque. Allí conoce a una serie de divertidos animales que le explican que el parque, su hogar durante muchos años, está prácticamente en ruinas. Sólo June, con la ayuda de su imaginación y de sus nuevos amigos, podrá arreglarlo para salvar así a los animales que en él habitan, llevando de vuelta la magia a un lugar de ensueño.
Después del sorprendente e inesperado éxito de “La Lego Película”, Emmet y sus amigos de Bricksburg vuelven en una nueva historia que sigue la línea de la anterior, aunque flaquea un poco.