Película coral, con muchas tramas amorosas, pero con un tono menos cínico que otras veces, aunque tremendamente irónico, hedonista e incidentalmente soez.
Una Sicilia fundamentalmente habitada por pescadores, empieza a abrirse al turismo y a enfrentarse al problema de los extranjeros sin papeles, a los que una nueva ley obliga a rechazar.
Pequeña coproducción hispano-francesa que retrata la vida de emigrantes españolas que trabajan como empleadas domésticas en el París de los años sesenta.
Una de las grandes sorpresas de la temporada, esta película coral cuenta una historia de lucha por la dignidad de las mujeres negras en el sur de Estados Unidos.
La saga concluye con una buena película, claramente mejor que la anterior, en que los recursos técnicos y estéticos ya no sorprenden, pero la historia está contada con gran fuerza.
Para disfrutar de esta película hay que tener un sentido del humor que sintonice con Buñuel o los hermanos Marx. Si no, el film sólo producirá asombro y perplejidad.