Una gran secuela del clásico de 1984, protagonizada por chavales, realizada con el mejor espíritu de “Stranger Things”: homenaje nostálgico a los años ochenta.
Jaume Balagueró, director de películas de terror, entra en el terreno clásico del “thriller” y realiza sin problemas ni pretensiones un entretenido y muy clásico “robo imposible”.