El amor en su lugar

El amor en su lugar

TÍTULO ORIGINAL Love Gets a Room

PRODUCCIÓN España - 2021

DURACIÓN 103 min.

PÚBLICOJóvenes

ESTRENO03/12/2021

GÉNEROS

DIRECTORES

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email

A sus 48 años, el español Rodrigo Cortés (Buried, Luces rojas) ha hecho su mejor largometraje como director y una de las grandes películas del año. Cortés cuenta una historia de amor en tiempos de odio y lo hace de manera brillante. Humanísima y conmovedora, la película nos traslada al invierno de 1942 en un teatro del gueto de Varsovia. Allí se representa la obra El amor busca piso (Love Gets a Room es el título en inglés de la película), una chispeante comedia musical, con situaciones muy divertidas e ingeniosos diálogos.

Cortés y el alemán David Safier parten de un hecho real (el teatro Femina ofreció en 1942 esa obra teatral de Jerzy Jurandot, célebre poeta y dramaturgo polaco que se encontraba en el gueto por ser judío) y escriben un guion agilísimo que, sin asomo de pedantería, constituye una declaración de amor al teatro y al arte en general como alimento para la esperanza del ser humano que encuentra sentido en la belleza, también cuando las circunstancias que le rodean son terribles. Los actores, como los espectadores están atrapados en el gueto.

El lenguaje cinematográfico que maneja Cortés es visualmente muy notable (planificación, tono, movimientos de cámara, montaje, coreografías), pero el sonido es una maravilla: la emoción que producen una palabra modulada del grito al susurro, una canción, un ruido, un disparo es muy poderosa. El esmero técnico y un diseño de producción inteligente permiten el lucimiento de unos actores magníficos liderados por la danesa Clara Rugaard que a sus 23 años derrocha talento. Lo que ocurre en, detrás y delante del escenario es tan natural, tan aparentemente sencillo, que olvidas durante el visionado que lo que está contando Cortés es extremadamente complejo: tanto, que la película podría haber naufragado muy fácilmente. Se la compara con Ser o no ser y con Vania en la calle 42. No es un desatino: ese es el nivel.

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email

Funcionalidad exclusiva para suscriptores de Aceprensa

Estás intentando acceder a una funcionalidad premium.

Si ya eres suscriptor conéctate a tu cuenta para poder comentar. Si aún no lo eres, disfruta de esta y otras ventajas suscribiéndote a Aceprensa.

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios. Para aceptar las cookies pulse el botón de aceptación. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí.