Un tribunal de Chicago ha condenado a varios activistas pro-vida por realizar manifestaciones a las puertas de clínicas abortistas, aplicando una ley federal -conocida por las siglas RICO- originalmente concebida para reprimir el crimen organizado. En un artículo publicado en The Human Life Review (verano 1998), Dennis Byrne, colaborador habitual y miembro del consejo editorial del Chicago Sun-Times, señala el contraste entre la dureza usada con los pro-vida y la tolerancia con otros activistas que organizan actos de protesta semejantes.
En Estados Unidos, como en otros países, se clasifica oficialmente como "pobres" a los que tienen ingresos inferiores a cierto porcentaje de la renta media, límite que varía según el número de miembros de la familia y la zona de residencia (rural o urbana). Según esta definición, la Oficina del Censo de Estados Unidos cuenta más de 30 millones de pobres en todo el país. Robert Rector, analista de la Fundación Heritage, precisa en The Wall Street Journal (24-IX-98) que la mayor parte de esos "pobres" no viven mal.