India: ¿exceso de población o de burocracia?

India: ¿exceso de población o de burocracia?
En un artículo publicado en The Economic Times (Nueva Delhi, 22-IX-98), Barun S. Mitra, presidente del Liberty Institute, mantiene que el freno al desarrollo de la India no es el exceso de población, sino el intervencionismo de la burocracia estatal.

La línea de pensamiento malthusiana se basa en la premisa de que el crecimiento de la población amenaza nuestros limitados recursos naturales y compromete los esfuerzos del Estado para impulsar el desarrollo. (…) Al echar la culpa a la población de la prevalencia de la pobreza en el país, y de muchos otros males, nuestros líderes prefieren ignorar su propia culpabilidad por adoptar políticas que restringen la libertad y la elección, y entorpecen el espíritu empresarial de nuestra gente. Es el Estado, no la gente, el culpable de la pobreza.

La primera falacia se refiere a los recursos naturales. Como hizo notar el célebre demógrafo y economista Julian Simon, y han señalado también otros, no ha habido una escasez significativa de recursos naturales aunque la población mundial ha crecido rápidamente en las últimas décadas. (…)

Muchos partidarios del control de natalidad presentan hoy al Estado de Kerala como un modelo. Las mejoras en sanidad y educación inducen un menor índice de fertilidad. Sin embargo, tales éxitos sociales no se han visto acompañados por una mejora comparable en la situación económica. No es sorprendente que incluso las remesas de divisas de emigrantes de Kerala se inviertan, no en actividades productivas, sino fundamentalmente en bienes raíces y oro (las dos inversiones preferidas en tiempos turbulentos).

En vez de centrar la atención en falsos problemas como el crecimiento demográfico, es hora de reconocer que las personas no son sólo consumidores sino también productores. No crean sólo más problemas, sino que ellos mismos aportan soluciones a esos problemas.

Como Julian Simon decía a menudo, “más gente causa problemas, pero ellos mismos son los medios para resolver esos problemas. El recurso supremo son las personas, especialmente jóvenes capacitados, inventivos, esperanzados, que pondrán en juego su voluntad y su imaginación en su propio provecho y, al hacerlo así, beneficiarán también a los demás”. Y el freno es nuestra falta de imaginación que nos lleva a diseñar políticas que restringen la libertad, recortan la capacidad de elección y desalientan la iniciativa de la gente.

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