Por dictado del régimen, los niños chinos son casi todos hijos únicos. Se temía, por eso, que los jóvenes chinos se criaran como niños mimados. En realidad, son niños demasiado exigidos, explica Catherine Bennett en "The Guardian" (9 noviembre 2004).
Ignacio Sánchez Cámara escribe en "ABC" (30 noviembre 2004) que quienes proponen el matrimonio entre homosexuales deberían apoyar también por coherencia el matrimonio polígamo.