No hay peligro para la salud psíquica que justifique el aborto, dice la Orden de los Médicos portugueses

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Duración lectura: 2m. 58s.

El embarazo no es causa de ninguna amenaza grave para la salud psíquica de la mujer, por lo que el aborto por ese motivo nunca está justificado. Tal es la conclusión de un informe que la Orden de los Médicos de Portugal aprobará antes de fin de año y que ya se ha dado a conocer. El presidente de la Orden encargó el estudio a una comisión de diez psiquiatras, a fin de esclarecer ciertas dudas sobre la aplicación de la ley del aborto. El informe compara la situación de Portugal con la de España y concluye que en este último país se recurre de modo abusivo al peligro para la salud psíquica.

En Portugal se permite el aborto en caso de violación, de malformación del feto y de “peligro de muerte o de lesión grave o duradera para el cuerpo o la salud física o psíquica de la mujer embarazada”, dentro de las 12 primeras semanas de gestación. La ley española admite los mismos tres motivos, pero sin plazo cuando el aborto “sea necesario para evitar un grave peligro para la vida o la salud física o psíquica de la embarazada”. La diferencia es que en Portugal los abortos por riesgo para la salud psíquica son una pequeña parte (en 2003, 37, el 5% del total), mientras que en España constituyen la gran mayoría de los acogidos a la tercera indicación, que son a su vez el 97% del total (más de 77.000 en 2002).

Los números portugueses son más ajustados a la realidad, dice el informe de la Orden de los Médicos. “No se ha establecido -señala el texto- ninguna relación causal, directa e inequívoca, entre el embarazo y alguna lesión grave y duradera para la salud psíquica que permita justificar la interrupción del embarazo según criterios médicos absolutos”. Por tanto, quedan excluidos de los casos admitidos por la ley tanto los sufrimientos provocados por “vicisitudes de la vida” como los “estados patológicos no graves, transitorios y/o tratables”. En concreto, la depresión, por ser tratable en la mayoría de los casos, no es motivo para el aborto legal.

Según los psiquiatras que han elaborado el informe, solo es admisible el aborto por indicación psíquica “en situaciones aisladas que deben someterse a un examen pericial caso por caso”. Ahora bien, no es el embarazo lo que puede causar daños psíquicos, y si estos existen, el aborto puede empeorarlos. “La interrupción voluntaria del embarazo como forma de preservar la salud psíquica no solo puede no garantizar la resolución del problema, sino que puede inducirlo o agravarlo”, ha declarado el presidente de la Orden de los Médicos, Germano de Sousa, al diario “Público” (15-12-2004). Los riesgos psíquicos del aborto, añade De Sousa, exigen no recomendarlo mientras no se hayan “agotado las otras posibilidades terapéuticas”, como la medicación o la psicoterapia.

El informe considera que la aplicación de la ley portuguesa a este respecto es correcta, pues obedece a “criterios científicos”. En cambio, en España se da “una práctica negligente y abusiva de la ley”. La permisividad española se debe, dice De Sousa, a que en este país casi todos los abortos (el 97,5%) se realizan en clínicas privadas dedicadas exclusivamente a esta función y de hecho libres de control oficial.