2004, año récord para el crecimiento económico mundial

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Duración lectura: 2m. 34s.

En sus balances de fin de año, los organismos económicos internacionales exultan: para el Banco Mundial, 2004 habrá sido el año de mayor crecimiento económico de los tres últimos decenios, con un 4%. Y, según estimaciones de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), la economía de esta región superó los pronósticos más optimistas al crecer un 5,5%.

El Banco Mundial destaca que el comercio mundial habrá aumentado un 10% este año, alimentando un crecimiento económico medio del 4%. Y no es que la media enmascare un aumento de riqueza de los países más ricos a expensas de mayor pobreza para los pobres. Los países en desarrollo han crecido por encima de la media, con un 6,1%.

En estos resultados influyen, en gran parte, gigantes demográficos como China, que ha crecido un 8,8%, y la India (6%). Estados Unidos y China han sido los motores de la expansión mundial, con su gran voracidad de materias primas, cuyo aumento de precios benefició a otros países, en especial de América del Sur.

Para François Bourguignon, economista jefe del Banco Mundial, “el crecimiento de 2004 ha sido impresionante”. “Asia del Sudeste está más fuerte y vibrante que nunca; Asia del Sur crece rápidamente, los países de Europa del Este y de Asia Central salen de la sombra de la transición comunista”.

El informe de la CEPAL respira también optimismo. La economía de América Latina creció un 5,5% en 2004, y el PIB per cápita se incrementó alrededor del 4%. Es la segunda vez en los últimos veinte años que las seis economías más grandes de la región (Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México y Venezuela) crecen simultáneamente por encima del 3%. Entre ellas, algunas han crecido por encima del 5%, como Brasil (5,2%), Argentina (8,2%) y Chile (5,8%). Salvo Haití, todas las economías, grandes o pequeñas, tuvieron tasas positivas.

La expansión se ha visto impulsada por la creciente capacidad para exportar. El aumento del precio del petróleo y de los metales fue determinante para que mejoraran los términos del intercambio comercial: los precios de los productos exportados crecieron un 10,5% frente a un aumento mucho menor de los importados, que subieron un 4,7%. La creciente demanda de China ha sido un motor para Latinoamérica.

El saldo positivo de los intercambios comerciales se da en un contexto de salida de capitales. Esto se ha debido en parte al descenso de las tasas locales de interés y a que los gobiernos han aprovechado la bonanza económica para devolver deuda exterior. La inflación sigue su camino descendente y se situó en el 7,7% para el conjunto de la región.

Estas buenas noticias macroeconómicas han repercutido todavía poco en el bienestar ciudadano. La tasa de desempleo se redujo de un 10,7% en 2003 a un 10% este año. Y la leve recuperación de los salarios solo influirá en que la población bajo el nivel de pobreza se reduzca del 44,4% en 2003 hasta un 43% estimado para 2004.