Ante la previsible aprobación del matrimonio entre homosexuales en España (ver Aceprensa 50/05), algunos alcaldes han declarado que no oficiarán tales bodas, por motivos de conciencia, y el gobierno ha replicado que en ese caso no cabe la objeción. Javier Martínez-Torrón, catedrático de Derecho, aporta algunas precisiones en "ABC" (27 abril 2005).
La obsesión por evitar cualquier riesgo tiene un coste creciente para las libertades y la economía. Así lo advierten François-Xavier Bordeaux, Jean-François Lhereté y Denis Mollat en "Le Monde" (12 abril 2005).
Desde hace tiempo ando buscando e intentando comprender la fundamentación exacta de los mal llamados "matrimonios homosexuales", las razones de quienes los defienden y las no menos inasibles razones de quienes resignadamente los aceptan. El más común de los argumentos es que las parejas de dos hombres o dos mujeres "se quieren", de ahí que se justifique totalmente su acceso al matrimonio, sin diferenciación ninguna con respecto a las parejas de hombre y mujer.