Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email

Esta película cuenta el más ambicioso de los quince intentos de asesinato que sufrió Hitler, algunos recreados en películas como Rommel, el Zorro del Desierto (1951) o La noche de los generales (1967). La acción de Valkiria comienza en 1943, en el norte de África. Allí está destinado el coronel Claus von Stauffenberg, un militar aristócrata, patriota y católico, que ya por entonces consideraba a Adolf Hitler un cáncer para Alemania y un asesino loco. Vuelto a Alemania, Von Stauffenberg comienza a organizar una conspiración para asesinar al Führer y poner en marcha la secreta Operación Valkiria, prevista por el propio Hitler para el caso de su muerte.

Quizá por un excesivo afán de fidelidad a la historia real, el guión de Nathan Alexander y Christopher McQuarrie carece a ratos de la intensidad narrativa, dramática y hasta moral que sí tiene el poderoso arranque. Asimismo se echa en falta un análisis más nítido de las motivaciones profundas -también religiosas y familiares- de los conspiradores, que sólo se apuntan fragmentariamente. Y, en todo caso, en la puesta en escena de Bryan Singer no se encuentra la personalidad y fluidez que mostró en películas como Sospechosos habituales, X-Men o Superman Returns.

En cualquier caso, el argumento tiene mucho interés histórico, dramático y ético. Además, está narrado con claridad y sentido de la intriga, y depara unas cuantas secuencias de gran intensidad emocional. A ello contribuyen también la magnífica ambientación, la partitura de John Ottman y las excelentes interpretaciones de todos los actores, y especialmente de Tom Cruise, que vuelve a demostrar su profesionalidad.

newsletter
cabecera_aceprensa

Reciba semanalmente por correo electrónico nuestros titulares