Mulholland Drive

Mulholland Drive

TÍTULO ORIGINAL Mulholland Drive

PRODUCCIÓN Francia - 2002

DURACIÓN 147 min.

PÚBLICOAdultos

CLASIFICACIÓNSexo

ESTRENO08/03/2002

GÉNEROS, ,

GUIONISTAS

DIRECTORES

David Lynch vuelve por los fueros de Twin Peaks y Carretera perdida, los mismos con que se inició en Cabeza borradora. Con la ventaja de que nadie puede reprocharle ignorancia a la hora de contar una historia como Dios manda. Ahí están El hombre elefante y Una historia verdadera, que hacen honor al título de la segunda. No solo por basarse en hechos reales, sino porque ofrecen personajes creíbles.

Mulholland Drive ganó en Cannes el premio al mejor director y opta ahora al Oscar en esa misma categoría. Es, sobre todo, un ejercicio de estilo: cómo quedarse con el personal durante dos horas y media alimentando expectativas, creando atmósferas malsanas, haciendo dudar sobre qué es verdad y qué es mentira. Con formato de thriller, la película nos cuenta la relación entre dos mujeres, Betty y Rita, que se conocen en circunstancias casuales. Una es ingenua e idealista, y aspira a ser actriz; la otra sufre amnesia, aunque se adivina un turbio pasado. Lo que parece una hermosa amistad se convierte en caprichosa e injustificada relación lésbica, mostrada con crudeza.

Es el punto de inflexión escogido por Lynch para dar la vuelta a la película. Realidad y sueño (o ensoñaciones producto de la frustración), poco importa. Crítica a Hollywood, cualquiera sabe. Lo que logra, con hábil uso del sonido y la cámara, es que el espectador tenga el corazón en un puño. Le toma el pelo y le distrae, con breves sketches de personajes prescindibles; pero vuelve a recuperarle cual diestro ilusionista, como en la escena del casting. Quizá no haya trampa en su propuesta, pero sí mucho cartón. A pesar de las dos magníficas actrices, las desconocidas Naomi Watts y Laura Harring.

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