La jornada de oración por la Iglesia en China, convocada por el Papa, se celebró en Sheshan con fuerte presencia policial. Solo pudieron acudir los fieles vinculados a la Asociación Patriótica que habían obtenido un permiso especial.
Un creciente número de activistas cívicos chinos están descubriendo el cristianismo y encuentran apoyo en la Biblia para defender sus causas, según cuenta un reportaje en "Newsweek International" (24-06-2006).