El nuevo obispo de Pekín trae signos de esperanza

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El 21 de septiembre fue ordenado el nuevo obispo de Pekín, mons. Joseph Li Shan. A pesar de que no hay declaraciones oficiales por parte de la Santa Sede, todo parece indicar que esta elección cuenta con su aprobación. Así lo afirma la agencia AsiaNews y también los gestos que han rodeado el acontecimiento.

Por una parte, cuando no ha existido conformidad con alguna de las ordenaciones llevadas a cabo por la Asociación Patriótica Católica China -controlada por el gobierno-, el Vaticano se ha pronunciado contra ella, lo cual no ha sucedido en esta ocasión. Además, el pasado mes de julio, mons. Tarsicio Bertone, secretario de estado vaticano, declaró a los periodistas que mons. Li era un candidato “muy bueno e idóneo”.

Tras la carta de Benedicto XVI a los católicos chinos (cfr. Aceprensa 73/07), las relaciones entre la Santa Sede y China parecen haber tomado un nuevo rumbo. Si bien la situación está lejos de ser normal, hechos como este demuestran que hay una puerta abierta para llegar a la unidad de los católicos chinos. The New York Times señalaba que, según analistas que siguen los asuntos religiosos en China, “Roma señaló algunas personalidades de católicos chinos [miembros de la Asociación Patriótica] con los que se encontraba cómoda, y Pekín eligió un obispo entre ellos, pero existe también la posibilidad de que Pekín elaborase una lista de candidatos y el Vaticano mostrase su aprobación”. No ha habido declaraciones oficiales al respecto por ninguna de las partes.

El acto, según AsiaNews, tuvo más apariencia de una ceremonia de Estado que religiosa, lo cual lo interpreta como una manera de impedir que se adviertan los vínculos entre Li y Roma. Efectivamente, durante los días precedentes a la ordenación, la Asociación Patriótica ha multiplicado los gestos tratando de mostrar que el nuevo obispo es de los suyos. La catedral de la Inmaculada Concepción -donde tuvo lugar la ordenación- se vio cercada por estrechísimas medidas de seguridad y se impidió el paso a los medios extranjeros.

Mons. Li ha sustituido a Michael Fu Tieshan, fallecido en abril, que nunca mostró interés por mejorar las relaciones entre la Santa Sede y la Asociación Patriótica, de la que era cabeza. Durante la ceremonia, el nuevo obispo ha dicho que su vocación supone amar a la patria y a la Iglesia.

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