El Vaticano busca ampliar la libertad religiosa en Vietnam

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Aún no está concretada la fecha pero, según informa VietCath News Agency, en Hanoi ya se espera la próxima visita de una delegación de la Santa Sede. Aunque la anterior visita fue hace menos de un año, el acercamiento entre Vietnam y el Vaticano sigue solicitando nuevos encuentros, especialmente desde que el primer ministro de Vietnam, Nguyen Tan Dung, visitó el Vaticano el 25 de enero de 2007, reuniéndose con el Papa y con responsables de la Secretaría de Estado.

Un escollo para la normalización de las relaciones entre la Santa Sede y el gobierno comunista de Hanoi es la devolución de las propiedades expropiadas a la Iglesia. Mons. Barnabe Nguyen Van Phuong, jefe de Asuntos Asiáticos de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, explicó que la visita servirá para tratar este tema que, en los últimos meses, ha originado acercamientos y desavenencias entre la Iglesia vietnamita y el gobierno. Esto ha hecho que por primera vez los católicos salgan a las calles de las ciudades más importantes, en un creciente clamor pacífico, para reivindicar más libertad. No han sido manifestaciones esporádicas, sino que los fieles se han reunido durante días e incluso semanas seguidas para hacer valer sus derechos.

El ultimo episodio en hacer saltar la espita para las pacíficas reclamaciones de los fieles fue en la localidad de Vinh Long, cuando el gobierno, que había expropiado un orfanato y un convento a una congregación de monjas francesas afincadas en el país, para hacer un hospital pediátrico, comenzó las obras de un hotel de cuatro estrellas. Como protesta, desde el pasado 17 de marzo, cientos de religiosas y de fieles se reúnen a diario para rezar frente al edificio.

Los católicos vietnamitas llevan tiempo reclamando al gobierno la devolución de algunos edificios expropiados tras la entrada de los comunistas, en un intento de que se concrete en hechos la buena disponibilidad teórica de los políticos. Las más significativas fueron las concentraciones cotidianas de oración que durante meses reunieron a los fieles frente a la antigua nunciatura. En las pasadas Navidades la protesta reunió a cerca de cinco mil personas. Y así, el 30 de diciembre el jefe del gobierno, Nguyen Tan Dung, acudió él mismo al lugar para reunirse con monseñor Ngo Quan Kiet. Días después se anunció la próxima restitución de la antigua nunciatura a la archidiócesis de Hanoi y también la de otro terreno expropiado, en torno a la basílica de Le Vang, el principal santuario mariano de Vietnam. Sin embargo, hasta el momento, los hechos no han acompañado a las promesas.

Vietnam es, junto con China, Corea del Norte, Myanmar y Arabia Saudita, uno de los escasos países que no mantiene relaciones diplomáticas con la Santa Sede. Sin embargo, en Vietnam el catolicismo es particularmente floreciente: cerca de 6 millones de vietnamitas son católicos, lo que supone el 7% de la población. La práctica religiosa es alta y las vocaciones numerosas.

En la agenda de las negociaciones estarán sin duda, junto a la mencionada devolución de bienes eclesiásticos, el intervencionismo estatal en el nombramiento de obispos y el respeto a las minorías étnicas. Entre estas minorías se encuentran los pueblos de las montañas, cristianos en un alto porcentaje, y entre los que se cuentan unos 200.000 católicos.

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