Bértolo explica el funcionamiento interno de la industria editorial y muestra que a veces los criterios de selección de los textos no son siempre literarios.
Para contrarrestar la caída de la natalidad, la autora francesa reivindica no solo la función social de la familia sino también la dimensión personal de la procreación.
En esta reflexión íntima, abierta también a quienes no tienen fe, el autor descubre algunas manifestaciones de esta virtud y señala su relación con otras como la humildad o la magnanimidad.