“Filosofía es una palabra femenina que hemos declinado en masculino”. Así arranca la introducción de este ensayo que, como subraya el subtítulo, es una historia de la filosofía a través de 50 pensadoras esenciales.
Pensadoras esenciales fueron, por supuesto, Santa Teresa de Jesús, Edith Stein, Hannah Arendt o Simone Weil, una filósofa especialmente de moda hoy. Son nombres conocidos y estudiados. Pero poco podríamos decir de Teano de Crotona, discípula –y parece ser que esposa– de Pitágoras, o de Hiparquia de Maronea, que, antes de Rigoberta Bandini, no tuvo problema en que la calificaran de perra (para entender la explicación hay que leerse el capítulo 7). El porqué de este escaso reconocimiento lo explica también el autor en la introducci…
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