Inspirándose en la obra de Simone Weil, el pensador coreano reflexiona sobre la necesidad abrirse a lo trascendente y sobre el valor de la vida contemplativa.
A través de la literatura de la época, la autora analiza el rol de la mujer en el siglo XIX, constreñido por una cierta “moral doméstica” y por convenciones sociales.
Desde la óptica del personalismo, y en diálogo con Karol Wojtyła y otros autores contemporáneos, el autor ofrece un valioso acercamiento a la moral práctica.
La autora disecciona la singularidad cultural del país nipón, que tanto puede ofrecer al mundo actual: su sensibilidad religiosa, su sentido de la comunidad, su estética o su pacifismo.
Varios autores del mundo de la política, la academia o el periodismo analizan las causas de la crisis de identidad que, para ellos, atraviesa la derecha occidental.
Este ensayo interesará a académicos y teólogos pero también a guionistas, críticos o espectadores que quieran conocer la enseñanza de la Iglesia sobre el cine.
En tiempos de incertidumbre geopolítica, el autor reivindica la capacidad de la mejor política internacional para construir una paz y una justicia duraderas.
Una lúcida reivindicación de la verdadera vocación de la universidad: crear un ecosistema favorable al desarrollo de la vida intelectual de profesores y alumnos.
El autor rescata en estas páginas el pensamiento de Erik Voegelin, que supo poner en diálogo las principales nociones jurídicas y políticas de la modernidad con las tradiciones clásicas.
Abogado y defensor de los derechos humanos, Javier Cremades ofrece una rigurosa defensa del Estado de derecho y muestra la relevancia de la Constitución para la libertad cívica.
Mediante la evocación de diversos encuentros personales con lo bello, en obras literarias o en sucesos corrientes, el autor ofrece una breve pero sugerente guía para educar la mirada estética.
Frente a quienes la asimilan a la cobardía, Garrocho defiende que la moderación es una muestra de coraje; especialmente en sociedades con poca tolerancia al disenso.
Según el sociólogo francés, la tendencia al exceso y al mal gusto que define el arte “kitsch” se ha extendido hoy en día a nuestras formas de vida social.
Basándose en la investigación científica, McGilchrist, psiquiatra y filósofo, se opone a la visión biologicista del cerebro y defiende la capacidad de este para trascender el mundo material.
El humanista alemán despliega en estas páginas, referencia insoslayable para el estudio de la literatura y la cultura occidentales, su íntimo conocimiento de las lecturas imprescindibles, empezando por la Biblia.