El Dr. Luis Montes, que fue motivo de polémica por supuestas sedaciones irregulares a pacientes terminales en el Hospital Severo Ochoa de Leganés (Madrid), pide ahora la legalización de la eutanasia.
Chantal Sébire, que pidió públicamente la eutanasia y, al serle denegada, se suicidó, al parecer, el pasado 19 de marzo, sufría a causa de tremendos tumores en el rostro. Lo que el público no sabía es que su mal podía haber tenido tratamiento, pero ella lo había rehusado.
Sigue en Francia el debate sobre la eutanasia, a raíz del caso de Chantal Sébire, que apareció muerta por causas no naturales tras pedir que se le provocara la muerte.
La muerte de la francesa Chantal Sébire se ha convertido en uno de esos casos dramáticos que se aducen para justificar la eutanasia. Marie de Hennezel, experta en el cuidado de enfermos terminales, comenta que en su servicio se han atendido situaciones límite como esa.
El Papa clausuró un Congreso sobre enfermedades terminales celebrado en el Vaticano con un alegato a la vida que pasa por la solidaridad de todos con todos.
Corine Pelluchon, profesora de filosofía, examina los argumentos a favor de legalizar la eutanasia y descubre en el fondo de ellos una idea insostenible de autonomía individual.
Cuando se propone permitir la eutanasia, se la plantea como una solución para casos extremos, bajo control riguroso. La experiencia muestra que, si se legaliza, la práctica de la eutanasia tiende a expandirse cada vez más.
La retirada del respirador de Inmaculada Echevarría y la sedación terminal para aliviar los dolores de su agonía, con el resultado final de su muerte, ha provocado diversas reacciones e interpretaciones. Hay quien habla de eutanasia, de eutanasia pasiva, de suicidio asistido o de limitación del esfuerzo terapéutico.