Los países latinoamericanos han hecho progresos importantes en las dos últimas décadas en el aumento de sus ingresos fiscales, pero estos aún son insuficientes para promover la cohesión social.
Mientras aumentan las necesidades, los Bancos de Alimentos han tenido que luchar para que no desaparezca el Programa Europeo de Ayuda a los más Desfavorecidos.
Tristram Stuart ofrece datos abrumadores sobre las toneladas de alimentos que se pierden en todo el mundo por cosechas desperdiciadas y despilfarros en la distribución de comida.
La idea de que empleo público era igual a seguridad se está yendo a pique con la crisis. También la Administración Pública en España se está viendo sometida a un proceso de adelgazamiento.
Cuando los adolescentes buscan en Internet información sobre sexualidad, encuentran sobre todo pornografía. Para contrarrestarla, algunas instituciones de Estados Unidos intentan llegar a ellos por el teléfono móvil.
El tratamiento periodístico del reciente informe sobre los abusos sexuales en instituciones católicas holandesas ha dejado de lado matices importantes.
Una campaña de organizaciones homosexuales españolas ha logrado que una cadena de librerías retire la obra Comprender y sanar la homosexualidad. El autor, Richard Cohen, explica sus tesis en una entrevista.
Las respuestas de los jóvenes sobre la presión ambiental para iniciar relaciones sexuales ponen en cuestión el enfoque de buena parte de los programas de educación sexual que se despachan en la escuela.
El intento de imponer la expresión “violencia de género” no es neutral, y tampoco responde al documento aprobado en la Conferencia de Pekín sobre la mujer.
Muy pocos sistemas europeos logran que los alumnos inmigrantes alcancen el mismo nivel académico que los nativos, según los resultados del último PISA. Influye el nivel socioeconómico, pero también otros factores.
El promotor de los portátiles baratos para niños pobres reconoce que se planteó expectativas desmesuradas, pero piensa que los buenos resultados avalan el programa.
Dentro de los países desarrollados la brecha entre los que más ganan y los que menos se ha ido agrandando en los últimos treinta años. Y cuando la economía entra en crisis, resultan más llamativas e irritantes las desigualdades.