Información sexual por móvil

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Duración lectura: 2m. 6s.

Para los adolescentes puede resultar difícil obtener información y asesoramiento sobre sexualidad, dice la periodista Jan Hoffman en el New York Times (31-12-2011), aunque la cultura popular está saturada de sexo. O en parte por eso mismo, habría que decir quizá. El mismo artículo cita a Deb Levine, fundadora y directora ejecutiva de ISIS (Internet Sexuality Information Services): “Cuando preguntamos a los jóvenes cuál es su primer medio para informarse sobre sexo, nos dicen: ‘Buscamos por Google’. Pero la mayoría de las veces, los resultados de la búsqueda no tienen buena información”. Leslie Kantor, de Planned Parenthood, encuentra el mismo problema para hacer llegar sus mensajes a los adolescentes por medio de la red: “Tendría que escribir una página que dijera ‘sexo’ 80.000 veces para que saliera entre los primeros resultados de Google cuando un chico hace una búsqueda”.

Para intentar contrarrestar el predominio de la pornografía sobre la educación sexual, las dos organizaciones citadas y otras, públicas o privadas, han creado servicios que los adolescentes pueden consultar en Internet, y especialmente en el teléfono móvil, que los chicos usan más. El celular, además, da mayor facilidad para evitar la supervisión de los padres. Los jóvenes preguntan sin reparo porque se les asegura anonimato.

Además de los padres, estos servicios puentean la escuela, que –según el artículo de Hoffman– en los últimos años da menos educación sexual. En tiempos de recortes presupuestarios, esa materia ha perdido horas frente a otras. No deja de ser paradójico que algunas de las entidades que han puesto o financian servicios de información sexual telemática para adolescentes sean distritos escolares, como el de Chicago.

Los servicios existentes hasta ahora van en la misma línea: “sexo seguro”. Valerie Huber, directora de la Asociación Nacional para la Educación en la Continencia, dice que “se limitan a la reducción de riesgos”: dan por supuesto que la actividad sexual es la norma entre adolescentes y no proponen otras opciones. Su organización prepara su propio servicio digital para adolescentes, que espera inaugurar dentro de este año.

Los promotores de los otros programas dicen que simplemente pretenden que los adolescentes tengan información exacta, para que puedan tomar buenas decisiones. Pero, como indican los estudios arriba citados sobre la iniciación sexual de los jóvenes, en esta materia el “consentimiento informado” no acaba de funcionar.