Casos como el del asesinato de Marta del Castillo, que ha conmovido a la opinión pública española, revelan unas patologías sociales que no se pueden arreglar simplemente endureciendo el Código Penal.
En Latinoamérica, los índices de inseguridad ciudadana parecen desbordados. La protesta colectiva contra el crimen se va transformando en un factor de presión cada vez más activo para hacer reaccionar a los gobiernos frente al diario descuento de vidas humanas.
Jesse Jackson, que fue aspirante demócrata a la presidencia norteamericana, dirigió un discurso a los encarcelados en la prisión de Cook County (Chicago) con motivo de la Navidad. William Raspberry da cuenta de ello en el International Herald Tribune (3-I-95).