La saga concluye con una buena película, claramente mejor que la anterior, en que los recursos técnicos y estéticos ya no sorprenden, pero la historia está contada con gran fuerza.
Una empleada extranjera de la mayor panadería de Jerusalén muere en un atentado y nadie la echa en falta. Una farsa de buen nivel, en ocasiones premiosa y reiterativa.
Para disfrutar de esta película hay que tener un sentido del humor que sintonice con Buñuel o los hermanos Marx. Si no, el film sólo producirá asombro y perplejidad.
Se despide después de siete temporadas la serie “Física o Química”, en la que los jóvenes alumnos son presentados de un modo simplista y con personalidades tan planas como previsibles.
En un país africano en cruenta guerra civil, la radio llama a la matanza de blancos, pero una mujer se niega a huir. Personajes poco definidos y una discutible manera de cerrar la historia deslucen el interesante argumento.