Pese a llevar unos pocos días en la calle, la última encíclica de Benedicto XVI ha suscitado ya una cascada de comentarios enfrentados. Ofrecemos una selección.
En su encíclica Caritas in veritate, Benedicto XVI se pronuncia sobre problemas económicos y sociales hoy discutidos, aplicando las orientaciones de la doctrina social de la Iglesia y sin pretender ofrecer soluciones técnicas.
Al tratar un fenómeno tan polifacético como el desarrollo, es inevitable que la encíclica toque temas muy variados, en el nuevo marco de la globalización.
Desde la Rerum novarum de León XIII, las encíclicas sobre la doctrina social de la Iglesia han aplicado los principios fundamentales a los cambios sociales y económicos.
La Conferencia Episcopal de Honduras ha publicado un comunicado en el que asegura que todas las instituciones del Estado democrático están vigentes y pide que se opte por el diálogo para superar la crisis política.
En un artículo publicado por El Mundo, Felipe Fernández-Armesto se refiere al ritual de los bautismos civiles recientemente inaugurado por el concejal socialista de Madrid Pedro Zerolo y la actriz Cayetana Guillén Cuervo.
Las cuentas de la Iglesia católica en España han mejorado con la subida de la asignación tributaria al 0,7%, aunque la principal fuente de financiación sigue siendo las aportaciones directas de los fieles.
En respuesta a las críticas del laicista italiano y ateo militante Paolo Flores D’Arcais, Jürgen Habermas defiende que las Iglesias tienen que estar presentes en la esfera pública.
En el último artículo antes de su muerte, el sacerdote y pensador norteamericano Richard John Neuhaus revisaba el concepto de secularización y ponía de manifiesto que en la mayoría de las sociedades no se ha dado contraposición entre fe y modernidad.