¿Intentó Reagan convertir a Gorbachov?

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Duración lectura: 1m. 28s.

Ronald Reagan, presidente de Estados Unidos en la década de los 80, intentó convencer a su homólogo ruso Mijaíl Gorbachov de la existencia de Dios durante unas conversaciones bilaterales que empezaron con grandes debates políticos sobre control de armas y conflictos regionales, y terminaron en un tono cercano, hablando sobre cuestiones más hondas, que interesan a todo ser humano. Reagan estaba convencido de que, a pesar de su apariencia atea, el impulsor de la perestroika albergaba ciertas creencias religiosas y no dudó en preguntarle abiertamente en un encuentro vis a vis celebrado en Moscú en 1988.

La existencia de esta reunión y su contenido, mantenido en secreto durante mucho tiempo, ha recuperado actualidad con la reedición de una obra de James Mann, The Rebellion of Ronald Reagan: A History of the End of the Cold War. El capítulo que aborda precisamente este delicado diálogo, publicado recientemente por The Wall Street Journal, ha provocado un extenso debate sobre el papel de las creencias religiosas en las sociedades, y el modo de abordarlas desde las instancias públicas.

A partir de las notas tomadas en el encuentro por los colaboradores y el propio presidente americano, Mann describe la confianza clara que Reagan tenía en algunas libertades -como la de expresión o la religiosa- para impulsar una rápida apertura en la sociedad soviética, y su esperanza y optimismo en que Gorbachov fuera capaz de cambiar el sistema represivo hacia la religión y otros derechos fundamentales que todavía perduraba en la Unión Soviética. La inusual actitud de Reagan tenía un antecedente: su predecesor Jimmy Carter planteó una cuestión parecida al dictador coreano Park Cheng Hee y le propuso abiertamente conocer a Jesucristo.