Los socialistas más a la izquierda, como Bernie Sanders en EE.UU. o Pablo Iglesias en España, han elegido a Dinamarca como ejemplo a seguir. Pero sus propuestas casan mal con el pragmatismo nórdico.
El contraste entre los ideales y la realidad es lo que, a juicio de Gambescia, frustra la concepción liberal y obliga a adoptar una perspectiva más prudencial y realista.
Al igual que otros líderes políticos del momento, Corbyn se ha presentado como un rebelde contra el sistema. Pero tiene por delante el reto de aglutinar a las distintas facciones de la izquierda laborista.
Podemos quiere para España un nivel de protección social parecido al del norte de Europa. Pero no dice lo que cuesta ni si es viable en la actual coyuntura.
La diputada griega Eleni Avlonitou, de Syriza, responde sobre la postura de su gobierno con respecto a la crisis económica del país, y en materia religiosa, educativa y migratoria.
La izquierda y la derecha no se ponen de acuerdo sobre las razones que convierten a la desigualdad de ingresos en un lastre social. Los diagnósticos ponen el acento en la lucha contra la pobreza o en el ideal de mayor equidad.
El descontento social por el paro, las medidas de ajuste y la corrupción, ha dado lugar en España al ascenso de Podemos, una izquierda más radical que se aleja de la socialdemocracia europea.
La nueva generación de la izquierda que vota a los demócratas es igual de libertaria que sus predecesores en materia de costumbres, pero es más meritocrática y menos preocupada por la redistribución económica.
La crisis y las dificultades familiares de estos primeros años del siglo XXI han supuesto un buen desafío para muchas de las feministas de los años 60 y 70. Algunas han comenzado ya a revisar sus mensajes.
Los brotes populistas delatan a menudo una situación de descontento social. De ahí que no sea buena solución despacharlos a la ligera ni tomarlos por “ultras” sin remedio.
El pensador británico Roger Scruton examina la componente dogmática del relativismo que se ha extendido en las escuelas de humanidades de las instituciones universitarias de Occidente.
En Estados Unidos el progresismo secularizado extiende su modo peculiar de concebir el bien con un puritanismo tan rigorista como el anterior de cuño religioso. Joseph Bottum lo diagnostica en su libro “An Anxious Age”.