En una acción sin precedentes, las nuevas generaciones de creadores demandan al Partido Comunista que se siente a dialogar y deje de hostigar a los artistas independientes.
La Santa Sede dice que se han obtenido resultados importantes, pero reconoce que sigue habiendo graves problemas en otros ámbitos para la Iglesia en China.
Con la erosión de la familia, muchas personas han perdido sus señas de identidad y buscan un sustitutivo en grupos basados en determinados rasgos, explica Mary Eberstadt en su libro “Gritos primigenios”.