La obsesión de centrar, en la Conferencia de Pekín, los problemas de salud de la mujer en las cuestiones reproductivas no sólo ha merecido críticas del Vaticano. La prestigiosa revista médica The Lancet (22-VII-95) lamentaba esta tendencia en un editorial, del que tomamos algunos párrafos.
The Sunday Telegraph (Londres, 18-VI-95) ha publicado el relato de un padre sobre el reciente nacimiento de su tercera hija, Domenica, afectada del síndrome de Down (la segunda nació prematura y murió). El autor, Dominic Lawson, explica que, al acabar el parto, el médico le comunicó que la niña tenía esa deficiencia y le dio una descripción detallada de los síntomas. Y prosigue: