Una novela póstuma de Andrea Camilleri en la que el comisario Montalbano y sus ayudantes se ven envueltos en un peligroso caso con ramificaciones internacionales.
El protagonista de esta novela, un refinado aristócrata arrestado durante años en un hotel, se convierte en testigo privilegiado de una multitud de historias y personajes de la Rusia soviética.