Antes de plantear la regulación del derecho a la objeción de conciencia en materia médica, hay que preguntarse si no existe una “objeción de ciencia” basada en estrictos criterios médicos.
Una ética médica bien fundamentada es la mejor protección de los profesionales contra la injerencia política y burocrática, así como frente a las volubles demandas sociales y frente a cualquier intromisión extraña a la profesión.
Es frecuente que cuando el aborto entra en el terreno del debate político se comience a hablar de la preeminencia del derecho de la mujer. No es extraño que los estrategas políticos de la línea pro choice comiencen reconociendo que el aborto es un mal a erradicar, pero que en determinadas situaciones el derecho de elección de la madre prima sobre el del no nacido, a quien se elude llamar persona. Se trata de un proceso deshumanizador, que tiene su raíz en una errónea concepción de la sexualidad.
La Jornada Mundial de la Juventud 2008 fue un éxito para la Iglesia católica y su pontífice de 81 años, el Papa Benedicto XVI. El 20 de julio asistieron a la misa conclusiva unas 400.000 personas. Algunos periodistas perplejos describieron el acto como un Woodstock católico.
Ante las investigaciones judiciales abiertas por los fraudes en clínicas abortistas, lo que más parece preocupar al gobierno español no es averiguar si se ha incumplido la ley, sino asegurar el anonimato de las mujeres que abortaron.
La Comisión Canadiense de Derechos Humanos rechaza una demanda contra una revista católica a la que habían acusado de provocar odio a los homosexuales.
Después de casi veinte años, el sociólogo alemán Ulrich Beck retoma su concepto de “sociedad del riesgo” y reflexiona sobre los nuevos desafíos representados por el terrorismo internacional, la crisis económica y el cambio climático.