Los mismos que critican a la Iglesia por no ordenar mujeres, no son a veces muy coherentes cuando se trata de la presencia femenina en sus organizaciones.
Se anuncia una próxima revisión porque ahora es difícil aplicar de modo tempestivo la pena de expulsión del estado clerical, como se ha comprobado en la crisis de abusos sexuales.
Las recientes elecciones de EE.UU. han supuesto el avance de candidatas republicanas, mientras Sarah Palin invoca a las “mamás oso” para dar la vuelta al gobierno.
Escritora y activista feminista, Natasha Walter muestra su decepción al ver que la liberación sexual ha llevado a que muchas chicas estén cada vez más pendientes de su físico.
Un estudio norteamericano relaciona el uso excesivo de algunas de las formas de comunicación más propias de los jóvenes (SMS, redes sociales) con conductas de riesgo.
Mientras en Europa se reforman las pensiones para retrasar la edad de jubilación, la experiencia de Estados Unidos muestra que se puede mantener activos a los trabajadores mayores.
El modo en que la prensa y el Vaticano han gestionado la crisis de los abusos sexuales que estalló en la primera mitad de 2010, ha sido analizado en una reunión con una veintena de periodistas de importantes medios estadounidenses.
La escritora Erica Jong critica en el Wall Street Journal que se imponga a las mujeres la idea de que la única maternidad auténtica es la que propone dejarlo todo para atender a los hijos.
La canciller Angela Merkel afirma que en Alemania hay que hablar más en público “sobre los valores que nos mueven y sobre nuestra tradición judeo-cristiana”.
El aborto no soluciona los problemas de las mujeres que pasan por situaciones difíciles; sencillamente crea otros. Curiosamente, son los pro vida quienes entonces entran en acción para ayudar a las mujeres que han abortado.
Las protestas de los partidarios del respeto a la vida y de la integridad familiar contra determinadas leyes van acompañadas de soluciones alternativas y de una solidaridad práctica.
La crisis económica ha ayudado a reducir el consumo de cocaína en España, algo que no habían conseguido las campañas informativas ni las recomendaciones sanitarias.
Muchos ciudadanos de países en desarrollo sufren una dramática desprotección en el momento de afrontar la muerte, por falta de cuidados paliativos para tratar el dolor.