La mayor parte de quienes huyen de la guerra y de las atrocidades del Estado Islámico no han buscado refugio en Europa, sino en los países vecinos de Siria.
La UE quiere un reparto equitativo de los refugiados entre los distintos países. Pero si se pregunta a los interesados solo tienen un objetivo: Alemania. ¿Qué esperan encontrar?
Bruselas propondrá a los Estados de la UE un nuevo plan de distribución de refugiados. Mientras llega el consenso, los ciudadanos adelantan iniciativas de acogida a los recién llegados.
60 universidades les ofrecen la posibilidad de realizar de forma gratuita las materias de libre disposición, o de asistir a cursos específicos para ellos.
La crisis económica ha provocado un descenso de la inmigración latinoamericana hacia Europa, y la búsqueda de oportunidades en su propio entorno geográfico.
En África y el Oriente Próximo, muchos miles tienen motivos muy fuertes para emigrar, y seguirán cruzando con peligro el Mediterráneo mientras Europa no les abra una vía legal para entrar.
La emigración supone una fragmentación de la familia, con repercusiones en los más jóvenes y los ancianos que quedaron atrás. Las iniciativas para atenuarlas son escasas.