La experiencia ha mostrado que el desarrollo no depende sólo de factores económicos y de la acción estatal. Por eso los organismos de ayuda están prestando cada vez más atención a la capacitación humana y al fortalecimiento de la sociedad civil. También el Banco Mundial está adoptando esta estrategia de actuación. Así lo exponía su vicepresidente, Ismail Serageldin, en una conferencia organizada por el Departamento Suizo de Cooperación (Berna, 6-IX-93), de la que sintetizamos algunas ideas.