Política identitaria
Analistas de izquierdas aconsejan volver al principio de igualdad ante la ley y alejarse del resentimiento identitario.
Dos profesores diseccionan el pensamiento posmoderno que sustenta corrientes como la ideología “woke” o la teoría crítica de la raza, y ponen de manifiesto su inconsistencia.
El último debate de la era Trump y el primero de la de Biden tiene todas las papeletas para ser uno de los temas estrella de la temporada.
Las ideas de Ibram X. Kendi, referente de la ideología “woke”, muestran hasta qué punto se han vuelto aceptables en el debate público ciertas trampas intelectuales.
Ana Marta González, catedrática de Filosofía, reivindica en esta entrevista la singularidad inclasificable de cada persona.
Mientras los jóvenes de la generación Z se muestran implacables con sus causas, los mayores los estereotipan según las propias.
National Review
El radicalismo “woke” lleva al límite los postulados de la política identitaria con una pretensión moral que no deja lugar a la discrepancia.
Hoy la contestación más eficaz al iliberalismo “woke” procede de heterodoxos de centroizquierda.
Una visión demasiado idílica de la tolerancia podría estar haciéndonos más intransigentes.
Con la erosión de la familia, muchas personas han perdido sus señas de identidad y buscan un sustitutivo en grupos basados en determinados rasgos, explica Mary Eberstadt en su libro “Gritos primigenios”.
La lucha contra el racismo es solo una parte de un proyecto de transformación cultural más amplio, que se extiende desde EE.UU. a otros países.
Iniciativas recientes reclaman el derecho a pensar y a hablar por cuenta propia frente a la intolerancia uniformadora.
El último Día Internacional de la Mujer ha servido de escaparate de la brecha que se ha abierto entre buena parte de las feministas y el movimiento LGTB.
El martilleo de consignas sobre la diversidad no ha impedido que los cinco candidatos a la cabeza sean blancos.
Spiked
La matanza racista de El Paso es una muestra violenta de la paranoia creada por una política basada en la identidad.
En la larga carrera presidencial para 2020, la izquierda se debate entre seguir con la línea oficial del Partido Demócrata o dar un giro populista.
En vez de traer más autonomía, el discurso identitario alimenta el pensamiento de grupo y envenena las relaciones sociales.
Ser mujer y aborigen supone un mayor riesgo de violencia en Canadá, pero puede ser una baza política en EE.UU.
A rebajar la crispación ayudaría tener presente que cuestionar una idea no es criticar ni juzgar a quien la expresa.

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