El 28 de febrero de este año, el Estrecho de Ormuz, el paso a la entrada del Golfo Pérsico por el que transita el 20% del petróleo y el gas del mundo, estaba normalmente abierto a la circulación marítima. Al poco de comenzar los bombardeos de EE.UU. e Israel contra Irán el día mencionado, el régimen de los ayatolás cerró esa vía acuática y solo ha accedido a reabrirla luego de que la Casa Blanca, que realizó más de 10.000 incursiones aéreas y golpeó más de 13.000 objetivos, aceptara quitar el dedo del gatillo.
Tras casi cuatro meses de guerra ya hay acuerdo entre Washington y Teherán, y la joya de la corona viene a ser, precisamente, el desminado y la reapertura de Ormuz. El ejército de EE.UU. ha causado graves daños a la capacidad defensiv…
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