Oriente Medio
A las elecciones legislativas del próximo 15 de mayo concurren nuevos partidos que aspiran a romper la red de corrupción e intereses creados que perpetúa la profunda crisis del país.
Diez años después de la revuelta contra Bashar al Assad, el régimen sigue en pie gracias al adoctrinamiento, la represión, y el temor de la población al Estado Islámico.
Con las elecciones presidenciales y legislativas del 24 de junio se consuma la concentración del poder planeada por el líder islamista, que se considera heredero del sultanato y a la vez de Atatürk.
Las elecciones al Parlamento y a la Asamblea de Expertos del 26 de febrero no han sido simplemente un pulso entre los candidatos “moderados” y los “conservadores de línea dura”.
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