La Confederación de la Industria Británica presenta unas propuestas basadas en la idea de que para mejorar la satisfacción de los usuarios no hace falta gastar tanto dinero.
El programa Bolsa Família (Brasil) y los cupones de comida (EE.UU.) ofrecen dos ejemplos de cómo el Estado puede ayudar a mitigar la pobreza de millones de personas.
El Estado relacional (en el Reino Unido) y la sociedad participativa (en Holanda) son las nuevas ideas de la izquierda para adaptar el Estado del bienestar a las condiciones sociales y económicas de hoy.
La imparable demanda de cupones de comida ha llevado a los republicanos a exigir recortes drásticos, pero los partidarios alegan que es una ayuda esencial en tiempos de crisis.
El porcentaje de la riqueza nacional destinado a políticas sociales subió al principio de la crisis económica y permanece prácticamente igual desde entonces.
Tras unos años de endeudamiento despreocupado, muchos municipios españoles no llegan ahora a fin mes. Así que empiezan a pedir a los ciudadanos que colaboren para sacar adelante actividades de interés público.
Las elecciones en Suecia, con la renovación del mandato de la coalición conservadora y la caída de la socialdemocracia, manifiestan el nuevo “modelo sueco”.
Apropósito de la polémica sobre la izquierda en Alemania, Álvaro Delgado-Gal comenta que el Estado del bienestar ya no es un instrumento para proteger a las clases desfavorecidas (El País, 11-X-99).