El último referendo ecuatoriano aumenta el control del presidente Correa sobre la justicia y los medios de comunicación, mientras en Venezuela Chávez hace menos ruido y se concentra en los problemas internos.
Aunque los nexos comerciales entre la Isla y el gigante asiático van en ascenso, La Habana es cautelosa respecto a aplicar recetas económicas parecidas a las de su contraparte.
Los obispos de Venezuela denuncian los poderes especiales concedidos a Hugo Chávez para aprobar leyes que restringen derechos y garantías de los ciudadanos.
El crecimiento actual de la clase media en Latinoamérica es un signo de progreso. Pero la clase media de estos países todavía es muy vulnerable en lo que se refiere a la renta, la educación y la estabilidad en el empleo.
El hilo conductor de esta historia es la figura controvertida de Raúl Castro, la única persona de la absoluta confianza del dictador y en la que ha recaído la responsabilidad de mantener viva la revolución comunista.
Unos esperanzados y otros escépticos, unos con temor a perder el empleo y otros ilusionados con emprender un negocio, los cubanos están a la expectativa de los cambios económicos anunciados.
Fidel Castro reconoce que los líderes cubanos han cometido muchos errores, y el principal fue “creer que alguien sabía cómo se construye el socialismo”.
La política del bloqueo estadounidense contra la isla aumenta las penurias de los cubanos, perjudica a terceros y se granjea la desaprobación internacional.
Tras las elecciones en Venezuela, el Parlamento será escenario de luchas tenaces entre Chávez, que intentará forzar la marcha de su proyecto, y la oposición, que ahora puede bloquear la aprobación de leyes orgánicas.