Daniel Capó

11.Jul.2007
El relato, de una hondura conmovedora, se erige como un canto épico a la naturaleza humana sometida a la más profunda desdicha. Como sucede en la Ilíada de Homero, Rigoni Stern -el sargento de la novela- no disfraza la brutalidad de la guerra, no aclama a los vencedores ni reniega de los vencidos.