Aunque el Sínodo está tratando muchos más temas que el de los fieles divorciados vueltos a casar, en los últimos días sí ha sido uno de los asuntos más debatidos por los obispos.
En sus observaciones a la segunda parte del documento de trabajo del Sínodo, los obispos proponen reforzar la vida cristiana en las familias y considerarlas como protagonistas de la nueva evangelización.
En la audiencia general del miércoles, Francisco se ha referido al Sínodo y ha subrayado que la sociedad necesita de la familia pero no le presta la atención debida.
El cardenal alemán dice que hay acuerdo general sobre lo básico y el Papa señala que el el Sínodo del año pasado no hubo ruptura con la doctrina católica sobre el matrimonio.
En una carta abierta a los padres sinodales, explican que fue el atractivo de la doctrina de la Iglesia sobre el matrimonio y la familia lo que motivó en gran parte su conversión al catolicismo.
El documento de trabajo del Sínodo ordinario (4-25 de octubre) ha recogido las conclusiones del Sínodo del año pasado, junto con las propuestas de las Iglesias locales, que reflejan una variedad de problemas y enfoques.
En la ONU, Francisco insta a los líderes del mundo a ocuparse de los excluidos, preservar de la naturaleza, asegurar los derechos de las familias, respetar la vida, reconocer la distinción natural entre hombre y mujer.
En su discurso al Congreso, el Papa adoptó una perspectiva positiva, enraizada en el patrimonio cultural americano, para destacar ejemplos inspiradores de lo que hay que hacer hoy.
El porcentaje de católicos en EE.UU. ha conseguido mantenerse estable, gracias a la inmigración y a los que regresan a la Iglesia después de haberla abandonado en su juventud.
Los testimonios de yihadistas que se alistaron en las tropas del Estado Islámico pero luego abandonaron, muestran algunos puntos débiles de la organización y pueden servir para contrarrestar su propaganda.